jueves, 16 de enero de 2014

Capítulo 34 -DTD

CAPÍTULO 34
Continuación

La cabeza me duele más que nunca. Abro los ojos con cuidado porque me duelen hasta los párpados. Todo está demasiado oscuro, por eso tardo unos minutos en acostumbrar la vista a la oscuridad. Estoy tirada en un suelo de piedra tan rugoso que me ha hecho raspones en la piel mientras estaba desmayada. Me incorporo y examino el lugar en el cual no sé como mierdas he llegado. 
Es una sala, no muy grande pero bastante alta, porque solo hay una puerta de dos metros por lo menos, de acero y una pequeña ventana a lo alto que deja entrar la única fuente de luz en la habitación. El ambiente es denso y húmedo, huele a sangre y a humo de tabaco, pero no hay ninguna nebulosa de humo procedente de algún cigarrillo a medio apagar.
Mi espalda encuentra la pared y me quedo allí parada. Intento aclarar toda la tormenta de ideas y sentimientos que es mi cabeza.
Pero antes de que me de tiempo a pensar lo más mínimo la puerta empieza a rechinar y se abre torpemente dejando pasar toda la luz procedente del exterior. Es una luz blanca que me ataca a los ojos. Entrecerrados un poco intento mirar a través, y veo una figura alta, musculosa y joven que se acerca a paso firme hacia mí, haciendo rechinar sus botas a cada zancada que da. Intento alejarme lo más que puedo, pero mi espalda ya está pegada a la pared, no tengo escapatoria.
Se agacha delante de mí y me agarra con brusquedad la muñeca, cuando lo hace noto como me vibran los dedos y veo como todo mi cuerpo tiembla como un perro bajo la lluvia fría de otoño.
-Buenas tardes preciosa, al fin despiertas.- Cuándo torna un poco la cara la luz procedente de la puerta me deja ver una sonrisa retorcida y malévola de unas facciones jóvenes y casi perfectas. Pero nada de eso, es Tobias, el ser más despiadado del universo. Intento zafarme de su agarre pero es imposible, es el doble de grande que yo y en su cuello tiene más músculos que yo en todo mi cuerpo. En condiciones normales me hubiera atrevido a abofetearle o intentar derribarlo para salir huyendo, pero me faltan nutrientes y energía suficientes para hacerlo, sería inútil.
-¿Qué hago aquí Tobias? ¿Qué quieres de mi?- Casi susurro con la voz quebrada, no se lo digo a modo de súplica sino que el cansancio también se apodera de mis ganas de hablar.
-Eh nena no te arrastres tan rápido, hablemos un poco antes de entrar a la acción, ¿no crees?- Dice en un intento de ser amable. Que ganas de escupirle en la cara.
-Los entrantes nunca me gustaron, prefiero ir al plato principal.
-¿Y qué te parece el postre?- Y a lo lejos oigo unos sollozos. Me pongo tensa y miro involuntariamente a la puerta aún abierta que deja ver un pasillo de mármoles blancos tan relucientes que ciegan.
-¿Tienes a más gente encerrada en tu casa? ¡Eres un enfermo! ¡Estás loco Tobias loco!- Grito.
-Técnicamente no es mi casa, es como una casa de verano, estamos a las afueras de la ciudad, pero eso tampoco te interesa mucho, no saldrás de aquí a menos que me digas lo que quiero.
-¿Casa de verano? ¿Y para qué la usas, para torturar a la gente? Es un hobbie bastante peculiar, si lo pones en tu biografía en una casa de citas no te aseguro que tengas muchas pretendientas.
Sin darme tiempo a reírme de mi gracia, lleva ambas manos a mi cuello y lo zarandea haciendo que mi cabeza se golpeé fuertemente con la piedra. Ahogo un grito y me muerdo el labio para no darle el placer de verme gritar y agonizar de dolor. 
Sus ojos ya no tienen la chispa de felicidad de verme en este lugar, ahora son más oscuros, como dos pozos negros que no tuvieran final y me miran con una brutalidad que asusta. 
-Deja de hacerte la graciosa conmigo. Escucha mejor el sonido, ¿quién crees que está llorando?- Doy una bocanada de aire rápidamente cuando me suelta y intento calmar mi respiración. Y de repente se me agudiza el oído, los sollozos son más fuertes. Son gritos largos pero agudos, muy dulces e infantiles...
-¡¡DIANA!!- Grito a todo pulmón.- ¡DIANA! ¡Hijo de puta tienes a mi hija! ¡DEVUÉLVEME A MI BEBÉ!- Los ojos me escuecen y empiezan a derramar lágrimas calientes que humedecen mis mejillas. Me levanto efusiva pero ambas manos se apoyan en mis hombros y antes de que estirara las piernas ya me empujaban hasta el suelo. 
Le miré de soslayo con las lágrimas cayendo a raudales por mis mejillas y los sollozos de mi bebé sonando de eco a lo lejos. Cada grito me rompía un poquito más por dentro, cada vez que la oía como agonizaba era como si me fuera matando poco y lentamente, como si fuera una tortura. Pero así lo era, el gilipollas que tenía delante quería esto, torturarme verme sufrir de esta manera, él disfrutaba viéndome así. Entonces las lágrimas cesaron, algo dentro de mí me dijo que tenía que ser fuerte, aunque fuera sólo por esta vez, por ella. Le miré irradiando furia por mis pupilas.
Pero, obviamente, a parte de verme sufrir él tenía otro motivos de hacer esto, motivos ocultos.
-Ya has escuchado, no estás sola en esto.- Su cara era seria, irreconocible. Nada que ver a cómo se comportaba cuando estaba con Max.
-¡Falso!- Le espeté de repente.
-¡Quieres callarte niñata! Si quiero puedo dar una orden ahora mismo y le cortaran el cuello a tu hija antes de que tu puedas reaccionar. Incluso pueden hacerlo ante tus ojos sin que tú puedas hacer nada.- Y entonces sentí que mi corazón se paraba por un momento. Ví pasar la imagen de Diana tan risueña y sonriente como siempre y luego con un tajo en el cuello emanando sangre sin cesar y sentí que me fallaban las piernas y la cabeza empezaba a darme vueltas. 
-No lo hagas por favor, mátame a mí, pero déjala a ella con vida.- Sabía que mis súplicas no servirían de nada, que si quisiera lo haría como había dicho, pero tenía que intentarlo, haría lo que fuera porque la dejaran salir de aquí.
-No quiero matarte, no me caes bien pero tampoco me has demostrado nada para que quiera matarte.
<<Que simpático, ¿no?>>- pienso.
-Hagamos un trato, si me dices dónde está la llave de tu madre yo te dejo marchar a ti y a todos tus familiares.
-Espera un momento, ¿cómo que todos?
Para empezar no sabía de que llave me estaba hablando. Ya vinieron buscando la herencia de mi madre una vez y yo no sabía de nada de ella y encima de que me la robaron (el diario y un anillo de oro blanco) pagué las consecuencias. Esta vez no lo haré, que vuelvan a registrar la abandonada casa y que lo encuentren yo no sé nada de las cosas de mi madre.
-Dime donde está y esto acabará ya.
-No sé de que llave me hablas Tobias. Soy la primera que quiero acabar con todo esto, pero siento decirte que no sé que llave dices. Toda la herencia de mi madre está en mi casa de Doncaster, llama a tus secuaces y diles que la busquen allí. 
-Nena ya me he adelantado, pero no ha servido de nada. Buscaron por todas partes, bajo alfombras, detrás de muebles, en todos los cajones... pero la llave no aparece, incluso saqueamos la casa de Max y no hubo resultado, nuestra última conclusión eres tú.
Se me heló la sangre. 
-No la tengo te lo juro, no tendría ningún problema en dártela, no sé para qué la queréis pero seguro que os hace más falta que a mí, pero la cuestión es que no la tengo, ni siquiera sé cuál es la llave.- Las lágrimas amenazaban con volver a las andadas, pero intenté controlarme.
-En ese caso vete contando las horas que le quedan de vida a tu pequeña.
-No por favor, haré lo que sea pero no la matéis...- No tenía ya fuerzas para gritar.
-¡Dame la llave!- Exclamó él. Pero negué con la cabeza, no quería volver a repetirle que no la tenía. La presión de sus manos sobre mis hombros aminoró y poco a poco se levanto alejándose despacio hasta la puerta, veía la luz que brillaba desde el pasillo de mármoles intentando disfrutarla antes de que se cerrara de nuevo y no la volviera a ver. Cogió el picaporte y antes de cerrar se giró y me miró encogida en la esquina con la cabeza apoyada en la pared mirando triste hacia la puerta dónde él se encontraba.
-Recuerda que no sólo estaba Diana en la casa... ¿Sabías que cuando encierras a un pájaro deja de cantar? - Y después de volver a registrarme con la mirada cerro la puerta entre risotadas. 
No entendí aquella pregunta, pero la oscuridad ya se cernía sobre la habitación, y al ser de noche fuera no entraba ya nada de luz por la alta ventana. La cabeza me daba vueltas, y sin querer me fundí en un profundo sueño. 


Un fuerte golpe me despertó. Estaba tirada en el suelo con magulladuras en la piel desnuda de las manos y cuello. La fina camisa que llevaba ya no servía de nada, la noche se había cernido sobre la ciudad y el frío entraba por las paredes de piedra hundiéndose en mi piel y atravesando mis huesos. Un tímido rayo de luna entraba por la ventana, alumbraba lo suficiente para diferenciar las cuatro paredes y la puerta, aunque no servía de nada, no iba a moverme de allí.
¿O sí?
¿Iba a rendirme ya?
Y entonces recordé los sollozos incansables de Diana que me quemaban la piel y el corazón. Ahogue una expresión y maldije para mis adentros. Tenía que salir de allí y recuperarla. Me levanté de un salto y me di cuenta que aunque sólo había dormido un par de horas había recargado las pilas lo suficiente para armarme de valor y salir en su busca. Pero me dí cuenta de que ya no se escuchaban sus lloros, había un total silencio. Me apoyé de nuevo en la pared e intente aclararme.
Y sin saber cómo apareció una frase en mi cabeza.. "¿Sabías que cuando encierras a un pájaro deja de cantar?"
Hace unas horas no sabía por qué lo había dicho, el cansancio se apoderó de mí y no lo pensé. "Recuerda que no sólo estaba Diana en la casa", dio. Y como piezas de puzles mi mente fue resolviendo el problema...
Hablaba de Louis.
Mi Louis. También lo tenía a él. Y como si un rayo me hubiera atravesado de la cabeza a la punta de los pies corrí hacia la puerta y me encaramé con el picaporte intentando abrirlo, pero estaba cerrado con llave y sabía que era incapaz de tirar una puerta de dos metros de acero. Di pasos hacia atrás sin dejar de mirar en ningún momento la puerta. Sabía que gritar tampoco funcionaría, nadie me abriría la puerta solo para dejarme huir y sería perder energía.
Yo solo quería salir de allí y salvar a Diana y a Louis. Que ellos salieran, ya si luego me cogieran no me importaría, pero ellos tenían que estar lejos de aquí.
-Tengo que salvarlos.- Dije en susurro, aunque podría gritarlo, nadie se inmutaría.
<<Tengo que salir de aquí, tengo que salir de aquí>>- pensaba sin cesar.
Y como si de magia se tratara el picaporte se giro y la puerta se abrió. Un señor barrigudo, bajo y con el pelo cano se hizo paso a través de la puerta. Llevaba una bandeja en la mano con lo que parecía comida.
En una fugaz mirada le registré de arriba abajo y no divisé ningún arma a la vista, pero tampoco podía fiarme, podría llevarlas escondidas. La comida humeaba y mi estómago rugía cual león hambriento.
El pasillo de mármoles parecía estar atrayéndome con una fuerza sobrehumana. Cualquier paso en falso y el barrigudo me pillaría por banda y todo se iría a la mierda.
De repente unas imágenes me invadieron...


<<Es ahora o nunca, si no salgo ya no los tendrán más tiempo con vida>>- pienso.
Y en cuanto el barrigón se agacha para dejar la bandeja en el suelo, empiezo a correr hacia la puerta. 
-Haber si se notan que salgo a correr.- Susurro.
El barrigón grita y salta pero lo oigo ya lejos, he salido de la habitación. Pero mierda, no he pensado que haría cuando saliera. Sigo corriendo el interminable pasillo de mármoles cuando dos habitaciones por delante de mí una puerta está abierta y se escucha como lo que parece ser una cuerda choca una y otra vez con algo o alguien porque también se escuchan gritos.
-¡LA MUCHACHA HA ESCAPADO! ¡LA NIÑATA SE HA ESCAPADO!- Grita el barrigón desde la puerta de mi jaula, pero ya me da igual.
Los gritos han cesado pero eso no me frena, si hay alguien más encerrado en esta cárcel merece ser liberado así que en cuanto llego tuerzo a la izquierda y entro a la habitación.
En el suelo de alfombra de estampados rojos hay un cuerpo tirado con unos pitillos negro, descalzo y con la espalda desnuda llena de heridas y cortes que no paran de sangrar. Por un momento creo sentir que me caigo pero no, sigo estática, impactada por la escena. Cuando de repente el cuerpo intenta levantarse apoyadas las manos en el suelo, cuando levanta la cabeza el alma parece haberse caído al suelo o al submundo.
-¡Louis!- Grito desesperada. Él alza aún más la cabeza mirando en mi dirección, pero solo puede hacer una mueca de dolor, sus brazos le fallan y se vuelve a caer para quedar tendido en el suelo.- ¡LOUIS!



FIN DEL CAPÍTULO

________________________________________
¡Muy buenas!
Siento haber tardado tanto en escribir, he estado muy liada pero por fin he tenido un ratito para subiros algo :) Sé que he sido bastante dura en este capítulo, pero ya me vais conociendo que suelo escribir cosas así.
¿Qué os ha parecido el capítulo? ¿Os ha gustado o no? Contadme todo lo que habéis sentido, y que habéis pensado y demás, tengo unas ganas tremendas de leeros otra vez :D
Quería haceros una pregunta, ¿os está gustando esta novela? Pues siento deciros que esta fic va tocando su fin, el próximo capítulo será el último *ohhhhhh* :((((
¡¡¡Pero no os preocupéis!!! Ya tengo la siguiente novela preparada y es de.... *redoble de tambores* ¡LIAM! *aplausos* Ya he hecho una de Niall, Harry, Zayn y esta de Louis, y está claro que Liam no iba a ser menos, así que protagonizará la siguiente novela, ¿qué os parece?
Con esto me despido hasta el siguiente cap, muchos besos preciosas :) Xxx


domingo, 12 de enero de 2014

Capítulo 34 ADELANTO -DTD

CAPÍTULO 34
(Adelanto del capítulo)

Me ato los cordones de las deportivas y subo la cremallera de mi sudadera. Como cada mañana salgo a correr, pero a diferencia de otros días mis músculos están agarrotados, mi pecho tenso y mis pulsaciones palpitan a toda potencia bajo mis venas. Hace dos meses encarcelaron a la banda de mi padre y Kristopher, no me afectó demasiado ni para bien ni para mal. Simplemente es como si los días fueran los mismos pero el sol brillara un poco más, aún así nunca he llegado a sentirme "tranquila" o "segura". Las palabras de mi padre aún perturbaban mi mente cada segundo que me paro a recordarlo. Tobias. Ese nombre acompañaba la voz de mi padre. Después del juicio no volví a verle, él y Max están aún de viaje. Se fueron pocos días después del juicio a pasar tres meses por África, como si fuera un viaje de novios, aunque un tanto largo.
Max insistió mucho en que Louis se quedará en casa durante su ausencia, y obviamente yo no me negué, él menos. Durante este tiempo Louis se ha portado como un verdadero padre, nunca perdía de vista a Diana, siempre está pendiente de ella, y juegan juntos. Diana ha crecido mucho ya, mi chiquitina se va haciendo más mayor. Lo único que les diferencia es que no tienen la misma sangre, pero no parece un problema para ninguno de los dos.
Aumento el ritmo, las zapatillas rebotan por la grava desnuda de la ciudad. El día es frío y el cielo está completamente encapotado de nubes blancas. Ya empiezo a notar el ardor en los pulmones. Giro a la derecha y a lo lejos ya diviso nuestro edificio. Al llegar siento agarrotados los gemelos, estiro un poco antes de subir. Pero me percato de algo antes. La luz del salón no está encendida. Yo suelo salir a correr a las nueve de la mañana, y cuando llego suelen ser casi las diez y Louis ya está despierto en el salón con la pequeña Diana dándola el desayuno. Y hoy todas las ventanas que dan a la calle se ven apagadas. 
Subo las escaleras incapaz de esperar un par de minutos a que baje el ascensor. Mientras escalo peldaño a peldaño las plantas del edificio me doy cuenta de un nerviosismo extraño que me cubre. Noto el sudor frío en la nuca, y como poco a poco mi corazón se va revolucionando más y más, pero ya no se decir si es por la carrera o por el miedo que me invade. 
Cuando llego, las llaves parecen haberse quedado atrapadas en mi bolsillo. El rellano no tiene nada diferente, todo sigue igual pero no termino de sentirme segura. Al fin la llave sale y abre la puerta.
Entro en completo silencio y cierro la puerta. Enciendo la pequeña lámpara del salón, que ilumina lo suficiente para no chocarme con nada pero no lo suficiente para diferenciar tantas sombras. No hay nada fuera de su sitio pero hay un silencio tan intenso que me hace daño. Registro todas las habitaciones y nada, no hay nadie. Pero es al entrar en mi habitación cuando veo la cuna de Diana también vacía pero con manchas de sangre en las sábanas y ahogo un grito.
-Dios mio...- Susurro.- ¡LOUIS! ¡DIANA! ¿LOUIS DÓNDE ESTÁS?
Empiezo a temblar sin control. Agarro con fuerza sus suaves sábanas y me las llevo al pecho. La sangre sigue líquida y fría, es reciente. Salgo corriendo de la habitación y busco en cada rincón de la casa alguna pista, una nota o un rastro de sangre que me indique dónde están. 
Y de repente se oye un ruido hueco y ensordecedor tras de mi. Alguien ha reventado la puerta. Una pelota empieza a rodar por el suelo y se para en mis pies. Entonces empieza a expulsar humo, lo siguiente que recuerdo es un gran golpe en la nuca y como caía al suelo.


(...)

sábado, 28 de diciembre de 2013

Capítulo 33 -DTD

CAPÍTULO 33

Especial 1er año del blog

Me sujeto con una mano a la pared rugosa de la entrada del local. Los policías me miran extañados, yo les veo borrosos. La cabeza me da vueltas, sobrecarga de información, advierte mi cerebro.
-¿Se encuentra bien Srt. Brown?
Intento contestar pero las palabras se quedan atrapadas en algún lugar de mi garganta, así que me limito a asentir. Los dos agentes formulan algunas palabras que soy incapaz de oír y gesticulan un gesto con la mano a señal de despedida, para luego retroceder y marcharse por la puerta. Me quedo allí, con la espalda apoyada en la pared del pasillo. La oscuridad lo invade todo, sólo hay una tenue luz de la puerta de entrada y un murmullo distanciado de gente pasándoselo bien.
En cambio a mí me siento faltar el aire, la cabeza me retumba entre todo mi alrededor provocando la inestabilidad que me impide estar de pie sin un apoyo. Siento todo lejano, como si yo estuviera fuera de órbita. Las pulsaciones se me aceleran y noto correr la sangre a toda velocidad por mis venas.
No quiero ver a mi padre, ni a Kris, ni a nadie. Quiero vivir mi vida, sin ellos, tengo derecho a ser feliz o al menos a que haya algo de normalidad en mi vida y dejar de correr de todos lados, dejar de tener miedo cada vez que me acuesto y despertarte gritando con cada pesadilla. 
-¡Chloe aquí estás, vamos todos te esperan dentro!- Grita alguien. Me agarra del brazo y tira de mí dentro del local. Es Camila. Lleva los cabellos recogidos en una larga cola de caballo y un fabuloso vestido rojo largo, va preciosa. Me dejo llevar por ella y al entrar dentro de la sala un fuerte olor a alcohol y sudor me impacta. Todo el mundo baila en la pista. 
Camila me arrastra al centro de la pista mientras la gente me va saludando y felicitando. Yo oigo todo lejano, absorta en mí y mis pensamientos, todo parece retardado y da vueltas a mi alrededor. Las luces me confunden y tantos cuerpos pegados me marean. Todos están bailando, chorreando sudor y endorfinas, cuerpos pegados a otros, lenguas en busca de otras ajenas. 
Me para en el centro de la pista y todos nos rodean. Presumen de sonrisas, de felicidad. Gritan mi nombre y Camila empieza a soltar un discursito del cual no entiendo nada. Cada vez me mareo más. Miro a Louis que está cerca de mí sonriente. De pronto su cara cambia a una mueca de preocupación, me examina y yo le miro de soslayo. Cuando me formula una pregunta con los labios...
<<¿Estás bien?>> 
Entonces todo se apaga y mi cuerpo se deja caer para chocar contra el suelo.




Cuando vuelvo a abrir los ojos una potente luz blanca me golpea la visión y me obliga a cerrar los ojos. Se oyen murmullos al alrededor y intento volver a abrir los ojos con la mano de visera. 
Y lo primero que veo es una sonrisa del mismo blanco que me atacó antes, unos ojos esmeraldas cansados con cuencas oscuras bajo ellos y el pelo castaño alborotado como de costumbre.
-Hola mi amor.- Susurra y intenta sacar una de sus mejores sonrisas, pero solo consigue hacer curvar la fina línea que sus labios hacían.
Inspiro hondo para hacer llegar un poco de oxígeno a mis pulmones. El aire huele a menta y lluvia, tan fresco que hasta da frío. Me quedo mirando al rededor de la cama en la que estoy tumbada y veo a Max dormido en la silla de acompañantes.
-Hola Louis, ¿qué hora es?
-Las cuatro y media. Has dormido todo el día.
-¿Dónde está Diana?- Pregunto alarmada.
-Tranquila, Harry y Andy se quedaron con ella en casa.
Me paso los dedos por la sien y intento recordar un poco.
-¿Te encuentras bien?- Dice con toque de alarma en la voz.
-Sí, sólo que no sé como he llegado hasta aquí. Bueno sí lo sé, pero...
-...¿pero?
-Pero no se qué hacer con todo esto. Tobias, mi padre...
-¿Tobias?
-Sí, bueno, veras... emm.. me lo volví a encontrar anoche, me dijo que tenía que cumplir una misión conmigo, que eran órdenes de su jefe y antes de esfumarse como siempre dijo que tendría noticias suyas pronto.
Louis con paso firme pero manos resbaladizas se sentó cerca de mí en la cama y guardó entre sus palmas mis manos blancas y frías. Notaba como me transmitía energía, como poco a poco el aire se volvía más húmedo y cálido, apretó con fuerza mis manos para luego besar uno a uno mis nudillos. Mi corazón dio un vuelco haciendo llevar fuera de órbita mis pulsaciones. Cada contacto de su piel rozando contra la mía altera mi sistema nervioso.
-Cariño, deberías dejar de ver a Tobias... no es una buena influencia para mí.- Le miré atónita. ¿De verdad estaba diciendo eso?
-¿Crees que quiero verle? ¿Que le busco o algo? Me ha amenazado y tú crees que me gusta que me sorprenda y me acorrale para decirme cosas así, ¿no? Pues siento defraudarte Louis, pero no es así.- Y le quito la mano brusca. Dejo de mirarle para apartar la cabeza  y observar por la ventana como las nubes colapsan el cielo. Pero sé que me sigue mirando, siento el peso de su mirada aplastarme los hombros y la culpabilidad de haberle gritado oprimiendo mi pecho.- Lo siento.- Susurro al fin.
-No te preocupes, tienes miedo y cuando tienes miedo sueles ponerte así.- Que pena que me conozca tanto.
Sus portentosos brazos me envuelven el torso atrayéndome hacia su pecho. Me abraza más fuerte mientras se recuesta en la cama. Esta vez no se lo impido. Me acomodo en su pecho hasta que ambos quedamos tumbados.
-No quiero verles en el juicio.- Declaro al final.
-Lo sé, pero eres demasiado valiente y lo harás.
-Louis, me he cansado de ser valiente.- Y suspiro soltando todo el aire y la presión que encogía mi pecho.- Estoy harta de vivir así, poniéndome siempre a prueba, demostrándome una y otra vez que puedo salir de los problemas, me he cansado.
-No puedes rendirte ahora.- Dice. Sus manos acarician mis mejillas que enrojecen al primer contacto, le miro. Sus ojos gritan a voces <<Pobrecita, pobrecita>>. No quiero dar pena pero a la vez estoy harta de seguir luchando para demostrar que soy fuerte cuando no lo soy.- Chloe, es verdad que te han pasado muchas cosas, bastante malas, que has tenido que esforzarte para derrotarlas, pero mira eso, todo ha pasado, lo has pasado tú solita.
-Ese es el mayor problema Louis, que lo he pasado sola. Y a mi se me han acabado las fuerzas para seguir con todo esto.
-¡Eh!- Exclama clavando la mirada más fuerte en mí, siento como si millones de cuchillas cortaran mis ojos, como echar sal en las heridas, con tan solo una mirada suya.- No estás sola, ya no lo estás. Sé qué va a ser difícil vertelas allí en el juicio con esos cabrones, pero debes hacerlo, se merecen ir a la cárcel, pudrirse allí el resto de su asquerosa vida por haberte hecho lo que te hicieron.- La voz le tiembla tanto como a mí las piernas. Hacía mucho que no le veía tan enfadado.- Sé que no quieres ir, pero debes ponerle justicia a eso, para que se arrepientan el resto de sus vidas de haberte puesto una mano encima.- Y entonces su mirada deja de ser tan dura y torna a una suave y sensible que me envuelve en un estado de tranquilidad.- Qué se arrepientan tanto como yo por no haberte protegido esa noche,- Susurra-, no te volveré a dejar sola, ¿me entiendes? Jamás nadie volverá a hacerte daño, y si lo intentan... Si lo intentan tendrán que pasar por encima de mí antes de volver a tocarte.
Sus brazos ya no me agarraban con la misma fuerza, habían perdido intensidad a medida que vomitaba los sentimientos disfrazados de palabras. Saber que alguien daría la vida por ti, a mi no me enorgullece, me da miedo. Me siento responsable de él, sé en toda la mierda que ya estoy metida, no quiero meterle a él. Si es verdad que me rindo y dejo que me acosen sin ofrecer la mínima resistencia a cambio él vendrá a socorrerme, ese momento "romántico" realmente es un momento en el que le estoy exponiendo a toda clase de peligros y no quiero que le hagan daño a él, menos por culpa mía, porque yo también le quiero, y sin pensarlo dos veces yo también daría la vida por él.
-Louis...- Las palabras no lograban emanar de mi garganta, no sabía qué decirle. Baje la mirada angustiada y él, simplemente me besó. Puso sus labios entre los míos, y yo los abrí para dejarme llevar por su adictiva manera de hacerme heridas en los labios. Notar la presión de él sobre mi boca me hizo relajarme, dejé de temblar. Posó sus manos por mis caderas apretándolas más contra las suyas.
-Jamás te volverán a hacer daño,- Volvió a besarme.- Excepto yo, por las noches me transformo y a veces los gemidos duelen.
-¡Louis!- Grite entre sus carcajadas. Cada risotada sonaba mejor que la anterior, soy adicta a su forma de reír, es tan dulce y divertida.
Entonces oí como alguien tosía, y no de una manera muy natural. Al contrario, sonaba bastante superficial.
-Mierda, la princesa se ha despertado.- Me susurra cerca del oído Louis.
Le pego en el pecho un suave puñetazo que le arranca una amplia sonrisa.
-Se llama Max, no princesa.
-Es una princesa.- Dice sin apartar la sonrisa.
-Y tú un cretino.
-Pero me amas.- Y me robó un fugaz beso. Sonreí y le miré divertida.
-Perdón, debí decir un creído.
-Te confundiste de palabra, el golpe que te diste en la cabeza debió ser más fuerte de lo que creí.- Y le volví a pegar cuando me di cuenta de la vergonzosa situación que estaría pasando Max. Me aclaré la garganta.
-Buenos días Max.
-Buenos días los tuyos preciosa.- Y mira a Louis aún recostado en mi cama. Me sonrojé levemente y le volví a dirigir la mirada.
-¿Has dormido ahí toda la noche?- Pregunté curiosa. El sillón-sofá no parecía la mejor opción para pasar la noche.
-Sí, no todos hemos tenido la suerte de dormir contigo.- Dijo sin apartar la mirada de Louis pero a la vez con  una dulce sonrisa mañanera.
-Eh, relájate princesa, ella está cogida.- Dijo Louis a la defensiva pasándome un brazo por el estómago. Max rió satisfactorio como si lo que iba buscando desde un principio fuera provocar a Louis.
-Tranquilo, no pienso robártela. Yo ya tengo al mío.- Y le dedicó una sonrisa. <<Un poco cabrón el tuyo, pero sí, nadie dijo que tuvieras buen gusto para elegir novio>>- susurró Louis.- Aunque dormiría antes contigo que con ella.- Y le guiñó un ojo a Louis que hizo que se revolviera, no sé si de asco o de terror.
-Vale, haber si me tengo que poner ahora yo celosa Max.- Y él volvió a reír. Louis me agarró más fuerte.
-Tu amigo me da miedo.- Murmura y yo sonrío levemente.
-Tranquilo, las princesas no hacen daño.
-Cambiando un poco de tema, Chloe, cielo- Empezó a decir Max. Estaba descalzo con una camiseta de manga corta blanca y unos pitillos negros, se le notaban las ojeras de haber dormido poco, pero jamás dejaba de sonreír, y hoy no era una excepción.- si hoy te dan el alta debes ir esta tarde al juicio.
-¿¡Ya, esta tarde!? ¿Por qué tanta rapidez? Estas cosas no son tan... rápidas.- Tampoco sabía nada de los tramites de los Juzgados de Justicia del país, pero jamás pensé que todo fuera de un día para otro, y nunca mejor dicho.
-Sí, últimamente hay muchos casos como el tuyo y los funcionarios no dan a más, así que lo hacen todo lo más rápido posible para poder impartir justicia a todo el mundo de la manera más eficaz.
-Pareces uno de ellos.- Dijo Louis ya levantado con el pecho descubierto. Se estaba cambiando de camiseta. Cuándo me quise dar cuenta, aparté veloz la mirada de su torso desnudo, él me miró con una divertida sonrisa en sus labios, le gustaba verme en estos casos cuando me avergonzaba.
-Además de cantar se hacer otras cosas.- Dejó la duda en el aire para hacerse el interesante.
-Como mirarme el pecho sin camiseta, ¿no?- Pero nadie se hace el interesante con Louis cerca. Yo me reí y Max enrojeció por momentos, Louis le miró divertido y se puso la camiseta negra limpia.- Se acabó la fiesta princesa.- Se dirigió a mí y me beso la frente.- Voy a por un médico para hablar sobre tu alta hospitalaria, ¿vale?- Asentí mimosa dejando que la huella de sus labios me invadiera la piel.- No me eches mucho de menos, anda.- Y se fue satisfactorio fuera de la habitación, con sus andares masculinos y marcándose todos sus músculos de la espalda desde debajo de su camiseta.


Por fortuna o por desgracia una hora después estaba fuera del hospital. Pusimos rumbo a casa. Al llegar aparte de Harry y Andy, también me encontré a Zayn en la casa, husmeando en la nevera.
-¡Ey!- Gritó Max por encima de los sonidos de la televisión.- Dos, vale, pero tres,- Y dirigió su mirada a Zayn.- tres son multitud.
Zayn levantó las manos a la altura de la cara y puso una cara de inocente que no pegaba para nada con su forma de ser. 
-Tranquilo, se quitará la camisa si se lo pides.- Dijo Louis dándole una palmada en el hombro al pasar a su lado.
-Hombre, es el precio que tiene que pagar por alojarse en mi casa.
-Ah no, él puede pagarte con dinero, por suerte su carrera musical es mejor que la tuya y tiene dinero suficiente para pagarte antes que caer tan bajo como para hacerte un streap-tease a tí, princesa.- Dijo con una sonrisa burlona mientras le comía con la mirada.
-Pero bueno que le pasa a estos dos.- Dice Andy que se acerca corriendo a abrazarme.
-Qué son idiotas.
-Sí, esa es la mejor manera de definirnos.- Dijo sonriente Louis dejando la mochila en la habitación.
-¿Tú estás mejor cielo?- Dijo mirándome apenada.
-Sí, tranquila. Los médicos dicen que sólo me dí un fuerte golpe al desmayarme, pero no es nada grave.
-Es que a quién se le ocurre desmayarse el día de su cumpleaños.- Dice Harry tras Andy sonriente. Le saco la lengua y me abrazo a Andy. Aspiro su aroma a perfume caro y ella se esconde en mi cuello.
-¿De verdad estás bien?- Susurra.
-¿Te miento o te digo la verdad?
-Miénteme.
-Estoy bien.
Me estrecha más entre sus brazos y suspiro. Me deshago de su agarre antes de que sea demasiado tarde y me derrumbe sin querer en un hombro familiar.
-Comemos algo y nos vamos, ¿vale?- Dice Louis a mi espalda, tan cerca que huelo su aroma peculiar a crema y tierra, pero no tanto como para llegar a tocarme.
Asiento sin fuerzas para poder formular palabra alguna.
-Tranquila, yo te preparo la ropa.- Dice Andy y corriendo se va a mi habitación a sumergirse en mi armario.
-¿Vosotros no coméis?- Dice Max sentándose en el sofá mirando a todos los intrusos que están invadiendo su casa.
-Ya hemos comido, hemos comprado sandwiches para todos, serviros.- Dice Zayn poniendo una enorme pareja de emparedados de todos los sabores en la mesa del comedor. 
Me senté entre todos con Diana en los brazos. Estaba dormida, era su hora de la siesta, pero tenía que tenerla cerca y necesitaba estar con ella antes de enfrentarme a todo aquello. Apenas tenía apetito pero todos me obligaron a comer algo, no querían que me volviera a desmayar.



Una hora después ahí estaba yo, en la puerta de los juzgados con mi precioso vestido negro corto y mi blazer de chica de oficina. Me custodiaban Max y Louis, sé que Andy me insistió mucho en venir y acompañarme, pero no quería meterla en esta situación, nunca llevó bien los temas de justicia en ninguno de sus aspectos, además necesitaba que alguien cuidara de Diana a parte de Harry.
Entramos y nos dirigimos a la sala. Allí nos reunimos con un amigo de Max que era abogado, llevaban hablando desde la fiesta con él y el muchacho pareció interesarse por el caso -o por Max, eso ya no es de mi incumbencia- y se lo preparó.
-Chloe, relájate- Dijo el tal Jesus éste que iba a llevar mi caso- ya me lo he preparado todo, yo hablaré por ti, pero en algún momento te harán subir al estrado para que cuentes los hechos de aquella noche. Tenemos el caso ganado, ¿vale preciosa? Tú solo cuenta todo lo que pasó, no te saltes nada, y el resto está en manos de la justicia, con suerte se pudrirán el resto de sus miserables vidas encerrados entre barrotes, ¿de acuerdo?- Asentí deseando que dejara de apretarme tanto los hombros, seguramente me estuviera dejando marca. Se giró mirando a Max y Louis y dijo.- ¿Algo que objetar o pasamos ya dentro?
-No, todo perfecto, pero no la vuelvas a llamar preciosa, o sino la próxima vez me tocará a mí declarar por el asesinato de alguien.- Dijo Louis a la defensiva.
-Louis basta, no es el momento.- Los nervios se me escapan por la boca. Max me agarra y me intenta sonreír.
-Preparada o no, es la hora de la función.- Y abre la puerta. Hay público, como no, seguimos avanzando hacia el banquillo que nos corresponde. 
-No me sueltes.- Le susurro a Max.
-Descuida.
Nos sentamos Jesus y yo, y Louis y Max con el resto del público. No quiero mirar a mi izquierda, no quiero saber quien lidera el grupo de los acusados. Pero la curiosidad se apodera de mi y giro la cabeza en un rápido movimiento. Veo el pelo oscuro y las manos cruzadas características de mi padre y a su izquierda el pelo alborotado castaño claro de Kristopher. Les lidera un imponente hombre de piel oscura que por sus vestiduras apostaría que es su abogado. La juez presenta el caso con número 45692. El caso de que sea juez es un punto a nuestro favor ya que ella entenderá mi posición más que la de esos delicuentes.
Los abogados van saliendo gradualmente cada uno precedido del otro a defender ambas posturas, y entonces llega mi turno.
-Muy bien puede sentarse Lucian. Señorita Brown suba al estrado y cuente los hechos.
Me levanto con decisión pero con todo el cuerpo delirando interiormente. Los tacones no son altos pero no me transmiten mucha seguridad.
Al pasar por la mesa de aquellos que llamaba en algún lejano tiempo seres queridos una mano me frena. Es mi padre.
-Si haces que nos encierren a todos, te juro que pagarás caras las consecuencias.- Susurra.
-No te tengo miedo.- Me asusto con mi forma de responderle, tan dura y decidida. Lo digo con seguridad, aunque tanto él como yo sabemos que si le tengo miedo.
-¿Conoces ya a Tobias? Es un chico muy agradable, ¿verdad?- Entonces todos los músculos se me paralizan y me tenso, erguida y estática.
-¡Señor Brown!- Grita la juez.- Suelte a la muchacha.
Y unos tipos grandes con los trajes de policías le arrancan la mano de mi muñeca. Intento dar un paso, pero aunque mis músculos reaccionaron mi mente sigue paralizada. Les quito la mirada, mi padre sonríe malvadamente, con veneno en la mirada, en cambio Kris no ha levantado la mirada en ningún momento con la cabeza gacha, como avergonzado. No tiene valor de mirarme a la cara, el cobarde.
Me siento en el estrado y suspiro.
-Sin miedo, lo he peor ya ha pasado señorita Brown, así que tome aire y empiece a relatar todo.
-Conocí a Kristopher la cosa de un mes antes, nos hicimos amigos...- Me resisto a girar la cabeza y mirarle igual que antes he intentado no escupirle en la cara.-.. el llevó lo de los amigos al extremo, la noche en que volví de Londres de visitar a mi novio...
Cada palabra salía encadenada de la siguiente, vomitaba sentimientos, recuerdos. Me estaba desahogando con un vocabulario formal y conteniendo la ganas de llorar y patalear en el suelo, conteniendo los impulsos que me harían avanzar hacia su mesa y abofetearles las caras a ambos subnormales hasta que me sangraran las palmas de las manos.
Cuando terminé solo me quedó respirar y saber que yo ya había cumplido mi parte.
Oí maldecir a mi padre por detrás y ahí supe que era su fin, que pagaría todo lo que me hizo.
-Cuénteme la relación que tuvo con su padre, tras la muerte de su madre.
-¿Perdone?- Dije saliendo de mis pensamientos. ¿Qué tenía que ver nuestra relación con aquello?
-Sí, es fundamental saber cual fue su relación para averiguar los motivos ocultos de aquella trágica noche.
-Ya se lo he dicho, sólo querían el collar y el diario de mi madre, no había motivos ocultos señoría.
-¿Y no cree que a lo mejor su padre quería hacerla daño además de robarla algunos bienes preciados de su difunta esposa? Por que si solo hubiera querido robar, le hubiera sido más sencillo entrar cuando usted no estuviera en casa y quitarselo, en cambio hizo que su cuadrilla invadiera su cara, lo rompiera todo y que encima uno de los suyos la violará en el mismo domicilio familiar.
Entonces me sentí tan sumamente estúpida como jamás me sentí. ¿Cómo no me di cuenta de eso antes? Todo sucedió porque quería hacerme daño el cabrón. Creía que no podía llegar a odiarle más, pero es que me da cada día más motivos para romper barreras y superar el odio, asco y rencor que le tengo.
-Desde que murió mi madre él se desentendió de todo, casa, facturas, hija...

Dos horas después el juicio terminó... <<Y mi sentencia es irrevocable, declaro a Kristopher Jeremiahs, Robert Brown, Juan Lood, Albert Higgings(...) culpables del asalto a un domicilio familiar, invasión de propiedad, y violación a una menor, condenados a 45 años de cárcel, y en individual a Robert Brown progenitor de la acusadora, a cadena perpetua. Eso es todo>>
Cuando salimos por la misma puerta por la que entré, no salía mejor que como entré, los nervios seguían apoderados de mí. No podía quitarme de la cabeza sus palabras, "¿Conoces ya a Tobias? Es un chico muy agradable, ¿verdad?" No lo sabía, jamás pude pensar en relacionarlos, pero desde que me lo dijo todo encajaba, sus formas de perseguirme, de amenazarme... Yo era su misión y su jefe era mi padre.
Y de pronto alguien me empujó sacándome de mis pensamientos.
-¡Tenga cuidad...- Y la sangre se me heló. Kristopher. Salía esposado, con las manos a la espalda y tras él uno de los policías de antes que lo empujaba.
-Encantado de volver a verte, te he echado de menos.- La tripa se me revolvió provocándome náuseas.
El policía le empujo de nuevo para continuar su camino lejos del mío. Tras él salió mi padre farfullando algunas palabrotas y en la misma postura que Kristopher. Cuando me miro en sus ojos pude ver como se reflejaba su ira, ascendía como la llama viva del fuego y su cara se volvía del mismo color que este.
-Lo pagarás caro hija mía, lamentarás esto que me has hecho.
-¿Y lo que tú me hiciste, Robert?- Grité con los ojos escociéndome tanto como si me hubieran echado pimienta en ellos. Louis y Max corrieron hacia mi al despedirse de Jesus y me agarraron de la cintura.
-Vamos, déjale, se pudrirá en la cárcel.
-¡Me amargaste la vida! Ahora es tu turno.- Gritaba intentando deshacerme de los forcejeos que me impedían correr para arrancarle los ojos de cuajo.
-Lo lamentarás, recuerda este día y no digas que no te avisé.
-Llévense a ese tío lejos de aquí.- Gritó Louis al policía que le empujó con fuerza para continuar el mismo camino que Kris.
-Gilipollas, me amargaste la vida.- Decía ya en un tono más bajito que sólo yo pude oír. Notaba las cálidas lágrimas cayendo desbocadamente de mis ojos.
Louis me abrazó y me estrechó con mas fuerza contra su pecho.
-Le odio, le odio..- Susurraba. Pasó su mano por mi cabellera y me besó la cabeza.
-Ya está, ya ha pasado, está todo bien, tranquila mi amor.- Y siguió acariciándome sin soltarme en ningún momento.
-No está, esto no ha acabado.- Dije entre lágrimas.- No ha hecho más que empezar.

FIN DEL CAPÍTULO

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Hola preciosas
Bueno pues como os prometí aquí está el último capítulo de "Dare To Dream". ¿Qué os ha parecido? ¿Os ha gustado? ¿Tenéis miedo de lo que pueda pasar? Comentadme abajo con toooodo lo que pensáis, amo leeros. Gracias de nuevo a Edurne, Esty y Kat, mis fieles seguidoras haha :) os espero en el siguiente cap. 
Muuuchos besitos Xxx

viernes, 27 de diciembre de 2013

The Story Of My Blog

ESPECIAL 1ER AÑO DEL BLOG

Ajá, hoy 27 de Diciembre del 2013 se cumple el primer año del blog. Hace un año yo estaba aburrida en mi casa y decidí hacer un blog ya que semanas antes mis amigas y yo hicimos uno de consejos de belleza y quise tener el mío propio. La primera idea era sobre de que iba a tratar y eso fue rápido de averiguar, de lo más esencial de mi vida, ellos, One Direction.
Hasta ahí todo bien, la segunda preocupación era qué iba a poner y decidí hacer fan-fics como las que yo leía, empezó todo como un hobbie, como algo que haría cuando el aburrimiento se apoderará de mí, pero ese hobbie fue aumentando en excitación, me encanta venir abrir el blog y ver mis historias colgadas. ver que las visitas subían y que la gente comentaba. Pero eso es lo que más me motivó a seguir con el blog, vuestros comentarios, cada vez que veía que os gustaba como escribía o la trama, sabía que lo estaba haciendo bien que no solo yo disfrutaba creando estos mundos alternativos de historias casi imposibles, así que seguí con él.
Luchaba por conseguir las 100 visitas, recuerdo que cuando llegué grité de felicidad, ahora tengo más de 22.000 visitas, y creedme que sigo gritando igual hahaha ;)
Terminé la fic de Niall, seguí con la de Harry que me hizo mucha ilusión escribir ya que era mi favorito, cuando la terminé con ese final de la muerte de Hazza sabía que podía darle un vuelco a mis fics y hacerlas un poco más dura, así llego "Summer Love2 de Zayn que pretendía que hubiera tanto intriga como amor, mucho amor, pero yo quería más, quería demostrar que de verdad era capaz de escribir cosas importantes y fuertes, que era capaz de superar la barrera cursi de las fan-fics y crear una trama de miedo, misterio, amor y un toque de seducción, y creé "Dare To Dream" la fic que aún estoy escribiendo de Louis. El amor no interviene en muchos capítulos, pero es la reina del tema, todo trata sobre Chloe y Louis que luchan por conseguir una perfecta vida de pareja mientras que la vida se lo pone todo de lado.
Además de las historias colgué algún tutorial para hacer manualidades, y mi experiencia del concierto de 1D en Madrid el 24.05.13
Tantas historias en tanto tiempo... Tantas emociones.
Así que hoy pretendo daros un repaso de todo el año relacionado con nuestros chicos, fotos y videos.
Daros las gracias, lo más importante del blog sois vosotros, sin ninguno de vosotros todo esto no hubiera sido posible, habéis conseguido ir a cien visitas diarias, hacer crecer el contador de visitas, comentar y hacerme temblar de emoción, habéis hecho que todo esto continuará, así que quiero que continuéis la historia de este blog, que sigáis conmigo todo el tiempo que esto dure y os prometo no dejaros en ningún momento.
Muchas gracias a todos, os debo mucho :)
Andy Xx

Todo empezó con el nuevo año y la nueva bomba informativa, Haylor... madre mía la que se lió con Haylor..

Siguió con el estreno de  'Kiss You'...

Después los chicos visitaron Ghana..

Luego para conseguir todo el dinero posible para salvar al pueblo de Ghana hicieron una version de "One Way Or Another" de Blondie con "Teenage Kicks", el resultado fue este y consiguió millones de dolares que fueron donados integramente a la fundación 'Comic Relief' de UK que invirtió el dinero en la causa...


La famosa 1D World, tienda exclusiva de merchandising de los chicos hizo varias paradas este año por España,parando en Barcelona, Madrid y Valencia...
BcnMadrid
Valencia
Las fans españolas revolucionaron todos los lugares a los que fueron.

Otro dato importante fue el paso de la banda por España con su Take Me Home Tour, al que afortunadamente pude asistir...

El verano llegó cargado de noticias, la primera y más importante, el anuncio de su nueva película "This Is Us", y con ella su single y 1ra canción de su próximo disco "Best Song Ever" con el vídeo que fue, gracias a las fanáticas, el vídeo con mayor número de visitas en  VEVO con más de 11 millones en menos de 24 horas, rompiendo el record anterior de Miley Cyrus con su "We Cant Stop"...


En las vacaciones también descubrimos que la imparable banda sacaba a la venta su nuevo perfume "Our Moment"...



Otro bombazo fue el anuncio de su nueva gira de estadios por todo el mundo "Where We Are Tour", anunciaron su paso por primera vez por Latino América (se merecían su visita de una vez), las primeras entradas que fueron sacadas a la venta para el 02 Arena de Londres fueron agotadas en 3 min y aún ni tenían a la venta el disco...


Continuaron con su esperado estreno de "This Is Us" su documental que en el primer fin de semana solo en EE.UU. consiguió mas de 2 millones de dólares...
Heroes, they look so hot:)

Y no paraban, confirmaron el nombre de su próximo albúm de estudio, "Midnight Memories" y lanzaron su siguiente single 'Story Of My Life' que todas las fans pretendieron hacer superar de nuevo el record de VEVO ya que las smilers nos lo arrebataron con 'Wrecking Ball' de Miley, pero no lo conseguimos superar, en cambio fuimos el primer fandom en romper el sistema VEVO, somos tan imparables como nuestros ídolos...


Finalizaron el Take Me Home Tour en Tokio con su premier de This Is Us allí tambien...

"Midnight Memories" ya es número 1 en más de 91 países, y está arrasando por todo el mundo, es un disco mucho más maduro y rockero, y el 80% de las letras son todas escritas por ellos, lo que les da más mérito todavía.

En Noviembre hicieron un programa especial de 7h 38min de duración que consistía solo en ellos, lo llamaron el "1D Day" y fue el programa en vivo de You Tube más visto en toda la historia, de ahí salieron muy buenos momentos...

  
Otras noticias...

Louis disputó un partido benéfico con los "Doncaster Rovers", vomitó y le dieron una patada en la pierna haciéndonos odiar aún más al rival...

En este año han ganado multitud de premios de todas las categorías, las más importantes como "Mejor Tour por TMHT" y "Mejor Albúm por TMH"...

Y si nos vamos a temas de amor el bombazo sin duda del año ha sido el anuncio del casamiento de Zerrie, que al final resulta haber sido anulado por las difíciles agendas de ambos prometidos, aunque el rumor está en el aire...


Otra gran noticia fue la ruptura de Danielle Peazer con Liam, lo peor fueron las consecuencias, que Liam encontrará a Sophia Smith y empezaran una relación, la verdad es que Sophia no ha sido bien recibida en el fandom...

Y para terminar, despedimos el año con un rumor de una nueva relación de Niall con la modelo Bárbara Palvin que al parecer se conocieron tras una fiesta de "The X Factor" en Reino Unido, ella es la que supuestamente ayudó a finalizar la relación entre Justin Bieber y Selena Goméz tras enrollarse con el cantante, aquí os dejo unas fotos...

Nuestros chicos se han vuelto adictos a algunas redes sociales como Instagram o Vine, aquí están sus mejores fotos que han compartido...


Bueno preciosos míos, esto es todo, espero haberos servido de ayuda para rememorar este año que se nos acaba, toda la información es 100% verdadera, que conste, odio los rumores y mentiras. Nuestros chicos están creciendo y nosotros con ellos, por muchas barbas que se dejen, por mucho que cambien de looks o hagan estilos de música diferentes siempre serán ellos, siguen siendo aquellos pequeños idiotas que compartían sus tonterías con todo el mundo por videos sentados en una escalera, siempre serán ellos por mucho que pasen los años, así que me despido deseándoos un feliz 2014, que paséis muy buenas fiestas rodeados de vuestros amigos y familiares, y espero vernos con otro especial el año que viene, pero tranquilos, el especial 2013 no acaba aquí, mañana subo capítulo para seguir celebrando el primer año de este blog. Y aquí os dejo con algo que merece la pena recordar, un funny moment de los que para mí siempre serán mis héroes, mis ídolos.
Muuuuchos besitos Xxx